lunes, 8 de diciembre de 2014

El Vuelo del Águila Bicéfala

(Aporte del MQH I:. y P:. Felas du Richard)

ÁGUILA BICÉFALA

El águila bicéfala iniciando vuelo de reencuentro hacia el triángulo de la Trinidad, es el emblema del grado 33 correspondiente al Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Sus dos cabezas estan orientadas hacia el pasado y el futuro, las dos partes de una sola eternidad con un dominio y control de la mirada hacia los cuatro vientos en un espacio infinito ausente de presente, libre del ahora. Las garras del águila portan la espada de la libertad que inspiran hacia la rectitud y el orden, desde donde pende el “Deus meunque jus”  que recuerda al hombre el sagrado disfrute en igualdad de todos sus derechos. La espada comunica sutilmente a un Gran Inspector General de la Orden que nunca debe desenvainar su espada sin justa gloria ni tampoco envainarla sin honor.

El águila que en su habitat convencional mira fija y marcadamente al sol sin fastidio alguno, simboliza al hombre sabio quien mediante el ingenio, la sapiencia y la humildad, se encuentra en capacidad de contemplar la deslumbrante luz de la verdad sin temer a que el conocimiento sea pisoteado por la sombra de la mediocridad.

El vuelo del águla bicéfala se encumbra hacia el universo interior del Ser en una conquista del G:.A:.D:.U:. una vez superados los vicios y los tropiezos del sendero que en forma de emociones negativas y de pensamientos  mal intencionados oscurecen la divina identidad humana.

Nuestra humanidad se encuentra vibrando en una frecuencia de tercera dimensión, un mundo donde el proceso evolutivo ligeramente depurado permite la posibilidad  tanto de controlar y dominar las emociones negativas procedentes de  la primera y de la segunda dimensión, como de recibir los recurso emocionales positivos procedentes de la quinta y la séptima dimensión. Las emociones en general se ubican en los sephiroth Geburah, Chesed, Tiphareth, Netzah, Hod y Yesod correspondientes al Árbol de la Vida. Las emociones positivas o asertivas pertenecen al plano de Yetzirah y las emociones negativas a los qliphot o sub-mundos involucionados de la existencia.         
(Ver artículo sobre Árbol de la Vida) 

      
Emociones positivas                     Emociones negativas


Aunque los pensamientos y las emociones son canales susceptibles de ser intervenidos por las fuerzas de la oscuridad, las emociones al ser más intensas y sensibles a la conducta humana, están  implacablemente programadas para activar la involución de la raza humana. En realidad las emociones sencillamente son, y no hay emociones buenas o malas, el aspecto que las trasforma en inconvenientes es el descontrol humano al colocarlas en su condición de negativas. Las emociones son como los venenos, que existen pero que deben ser controlados en su uso. Lo que es, es. El veneno no es malo; malo es el uso inadecuado. Todo exceso es una falencia. 

Sephiroth                    Emociones positivas              Emociones negativas     
Geburah                                 Alegría                                       Cólera
Chesed                                  Humildad                                   Apatía
Tiphareth                               Dignidad                                   Soberbia
Netzah                                   Gratitud                                     Envidia
Hod                                       Empatía                                       Odio
Yesod                                    Respeto                                   Intolerancia

Toda emoción genera acción y toda acción una reacción. En el hombre, las emociones forman el denominado cuerpo emocional, psiquis o cuerpo astral,  y aunque los pensamientos, -que pertenecen al cuerpo mental- contribuyen a aumentar o disminuir las emociones, las emociones son controladas básicamente por el poder de la voluntad o reflejo del espíritu, el activo más valioso de la integridad humana. En el registro akáshico van quedando grabadas y debidamente registradas las intenciones y las acciones del pensamiento, los descontroles emocionales y los conatos involutivos. Nada pasa desapercibido cuando ascender de frecuencia evolutiva se trata; es la presencia simbólica de El Ojo de Horus.

Siempre que el hombre se descontrola emocionalmente abre una compuerta de los sub-mundos involucionados de primera y segunda dimensión, entonces, una emoción negativa se apodera de él, de la misma manera que las entidades bajas del astral toman posesión de nuestra personalidad cuando practicamos un vicio; fuerzas satánicas actúan progresivamente para hacer posible estos malévolos procesos induciendo involución, enfermedades psico-físicas y conflictos muchas veces irreparables de convivencia humana.

Ingeniería emocional

El hombre en su consciente y permanente deseo de evolucionar y controlar las emociones ha venido desarrollando diferentes metodologías que puedan generarle apoyo para tan noble propósito. En la Orden de los Caballeros Masones Élus Cohen del Universo hemos implementado el método del semáforo emocional como un esquema muy sencillo de ingeniería del comportamiento con el propósito de  alertar al masón a identificar y trabajar oportunamente sus desdichados descontroles emocionales. El método consiste en identificar las tres posiciones claves del ente emocional y proceder de inmediato a localizar el remedio correctivo.

 
              3              2              1

Posición 3 = Conflicto (rojo): Emoción dominando totalmente el ego
Posición 2  = Descomposición (amarillo): Emoción posicionándose en el ego
Posición 1 = Desacuerdo (verde): Emoción ingresando al ego

Por norma general los hombres nos desconocemos físicamente ante un estado emocional patológico, esto significa que ningún hombre ha observado su rostro en estos momentos tan cuestionados. No se han dado cuenta que además de existir un trasfondo endocrino, se manifiesta simultáneamente en el físico   una amorfa figura presencial que debe ser inmediatamente transmutada. Nunca hemos utilizado un espejo cercano para observar nuestros desfigurados rostros poseídos por entidades qliphoticas provenientes de submundos involucionados.

La solución ideal sería identificar en su primera etapa (verde) el momento en que abrimos la compuerta emocional negativa del respectivo submundo y cancelarla, pero no siempre es posible y lamentablemente llegamos a la tercera etapa (roja) y solo nos percatamos cuando el arrepentimiento ya no funciona y el daño generado se ha tornado altamente conflictivo. Esta premisa conlleva a presentar un remedio estructural para cada posición, aunque difícilmente se reconozca  oportunamente esta posición emocional en su verdadero color.

Posición 1 (verde): Respire profundo y cambie de actividad.
Posición 2 (amarilla): Obsérvese en un espejo, respire profundo y sonría.
Posición 3 (roja): Obsérvese en un espejo, respire profundo, sonría y repita el
                          Mantra “EHEIEH ASHER EHEIEH” (Yo soy el que soy).

(Si existe duda respecto a la posición emocional, considérense siempre en la posición roja)

Pensamientos negativos

Es normal que diariamente nos encontremos bombardeados por ondas mentales absurdas, negativas, obscuras, que se apoderan de nuestro frágil esquema humano. Cuando aparezcan en nuestra mente debemos explotarlas como cuando explota una bomba, mientras se pronuncia el mantra “EHEIEH ASHER EHEIEH” que significa “Yo soy el que soy” el cual de inmediato nos traslada frecuencialmente a nuestra verdadera identidad divina. Posteriormente sonreír y visualizar imágenes bellas y apacibles que sean de nuestro agrado, y aporten iones de paz y seguridad.

Aunque muchos no se percaten, las emociones malsanas son más laboriosas  de erradicar que los pensamientos absurdos, pero no difícil de lograrlo. La mayoría de las personas padecen de toxicidad astral-mental y no se han dado cuenta que están jugando con su proceso evolutivo. Los rezos, los golpes de pecho, la indiferencia y la ignorancia no modifican ni el registro akáshico ni la ruta de retorno.

Hacia un liderazgo espiritual

1. Convierta mentalmente los conflictos en oportunidades de desarrollo.
2. Aprenda a escuchar al corazón.
3. Comparta soluciones con los dos hemisferios cerebrales.
4. Fortalezca los puntos fuertes de su positivo acervo emocional.
5. Disminuya los factores de riesgo involutivo. Sea feliz.
6. Exalte de manera permanente la Conciencia Krística.
7. Consuma racionalmente alimentos puros y atóxicos.

Que todos seamos eternamente felices.

Felas du Richard


sábado, 18 de octubre de 2014

EL HIEROFANTE DE PISCIS

(Aporte del M:.Q:.H:. I:. y P:. Felas du Richard)

La Trinidad está representada en el triángulo superno, el concepto tal vez más cercado hacia la comprensión de D´s, El Emanador, plasmado en el sagrado vértice del grado 33 masón soportado en su parte inferior del Águila Bicéfala coronada. Triángulo equilátero equivalente en la tradición cristiana como Padre, Hijo y Espíritu Santo, “el pregonado misterio de fe de la Santísima Trinidad”.


Tercer dia de la Semilla de la Vida

Lo que existe es solo esencia emanada de D´s denominada emanación de tal manera que Emanador mas emanación es igual a Emanador (+ X + = +). No hubo creación sino emanación. Únicamente existe D´s. Emanador (Padre), emanación o Matríz Quántica (Espíritu Santo) y la esencia más relevante de la emanación: el Unificador Kristus (Hijo) o estado de conciencia Krística. Tres esencias de la misma Esencia, un solo Ser Trino que conforma el Todo del sueño de la existencia y lo infinito de la Nada como el macro ícono de divinidad pura, más allá de la incomprensión mental de los seres.

Es inconsecuente que sean “tres personas distintas y un solo D´s verdadero”, es una sola energía, una sola persona, un solo D´s, una sola persona compuesta de Emanador, Su emanación y Su presencia Unificadora emanada. El Kristus es la figura necesaria para que el hombre entienda su verdadera identidad divina cuando lo contacte e inicie su proceso de reintegración al origen como un estado de conciencia superior. Todo el cosmos es emanación y está habitado por seres de luz, unos sutiles y otros con materia incorporada, en diferentes estados de evolución. Los humanos pertenecemos a esta esencia de la emanación, compuestos de Matriz Quántica y soportados por esta misma energía. La semilla se encuentra dentro del fruto: dentro de la emanación está el Emanador y por el Kristus se reconocerá. La reintegración de los seres se apoya en esta presencia unificadora.

Del maravilloso diagrama de la Semilla de la Vida se deriva el divino símbolo de la emanación que caracteríza a la era de Piscis o el espacio de la comprensión crística, donde la raza humana entendería el poder unificador que para los cristianos se manifestará en la personalidad viva de Jesús el Kristus. Sin embargo, muchos seres que han peregrinado por este planeta como el señor Jesús o el señor Budha Gautama y cientos que parecieran del común, como Paramahansa Yogananda, Francois Ravelais y Jorge Eliecer Gaitán han alcanzado dicho estado de conciencia.


IESUS KRISTUS DIOS Y SALVADOR

La encantadora vida del maestro Jesús ha sido tergiversada y modificada de acuerdo a mezquinos intereses de diferentes grupos básicamente religiosos desde el origen de su padre biológico Ben Judha de Gamala y su fiel mayordomo José; Maria de Magdala compañera de Jesús, Zarah su hija (grial) y el vínculo posterior del grial con los Merovingios; su incansable lucha por la igualdad y su parabólico mensaje crístico; su salvaje y cruel sacrificio, su desencarnación en Cachemira y su verdadero roll divino y humano. Jesús fue, es y será el personaje más relevante y definitivo de la historia quien nunca fundó religión alguna, pues al cristianismo lo instauró Paulo Simón de Tarso. El señor Jesús encarnó la conciencia crística y sobre Él se ha venido desarrollando un poderoso Arquetipo para ser generosa y decididamente utilizado como catapulta para imitar Su posición Krística a través de la fraternidad, el servicio y la igualdad en libertad, como respuesta pragmática de la gran molécula del amor. Y desde el Kristus hacia una dimensión superior.

El símbolo krístico no es ni debe ser la cruz; este es un símbolo de dolor y muerte. El Kristus es vida, es magnificencia, es eternidad. Las cruces debido a su asimetría lineal, aunque de apariencia mística, trasmiten pérdidas energéticas y dolor como bien lo demuestran las pruebas kinesiológicas respectivas. El Kristus encuentra su habitat en el corazón de todos los hombres de la Tierra sin excepción alguna; su símbolo es el signo de la era de piscis representado en la figura del pez.

                                         Símbolo krístico

Los estados de polaridad energética
El complemento integra la unidad. La polaridad genera el equilibrio. El equilibrio tiende a la H-armonia. Todo tiene los aspectos positivo y negativo desde el punto de vista de la polaridad, para dirigir el comportamiento de las formas y la esencia del entendimiento. Es por eso que existe el día y la noche, el sol y la luna, blanco y negro, el bien y el mal, el ajedrezado, el yang (positivo) y el ying (negativo). Simultáneamente, todo yang contiene un pequeño porcentaje de Ying, y viceversa.
La dualidad: Yang y Ying

Teóricamente podría pensarse que El varón es yang y la hembra ying, sin embargo, esta posición no se corresponde con la realidad sagrada de El Árbol de la Vida. Cabalísticamente a la columna de la benevolencia la preside Chokmah, el Padre, mientras que la columna de la fuerza y el poder es presidida por Binah, la Madre.

Los varones no terminamos de entender el verdadero roll de la mujer y generalmente utilizamos el recurso machista para imponer los diferentes puntos de vista discrecionales. Pero esto es contradictorio. El mundo paulatinamente va orientándose de manera muy natural a su verdadero contenido de polaridad. Cuando hay sobrepoblación masculina las guerras y los conflictos controlan
causalmente la fuerza del planeta, es por esto que siempre existirá un pequeño ratio de mujeres por encima de la población masculina. Cada día son más las mujeres, quienes sin perder su dulzura ingresan a las filas laborales, a mandos empresariales y gubernamentales, demostrando seguridad, eficiencia, rectitud y fuerza. Así mismo, los varones se han ido incorporando a compartir labores que se consideraban básicamente femeninas, no porque hayan perdido estatus varonil sino porque nuevamente están recuperado energía complementaria de polaridad.

Hembras y varones deben entenderse como un sólido complemento democrático de respeto, afecto, igualdad de derechos y paridad de obligaciones. La fuerza de la divinidad no es física sino dinámica, hasta el punto que en planos superiores no existen diferencias por sexo sino igualdad por manifestación. A la concepción femenina se le debe la continuidad de la especie, el ordenamiento familiar y el equilibrio de convivencia. A ellas nuestra admiración, nuestro respeto y nuestra veneración. Esta es y debe ser nuestra sublime posición masónica.

Equilibrio de polaridad
Existen conflictos psicológicos, inconsistencias afectivas, soluciones convencionales, atracciones físicas, descomposiciones sociales, enfermedades físicas y patologías psicológicas de polaridades tanto ying como yang. Estas irregularidades comprometen a los seres humanos al encontrar desconfigurados los respectivos porcentajes en la dualidad energética tanto en hembras como en varones y son llamadas asimetrías polares. Al existir tal desequilibrio se consideran difíciles de curar y hasta incurables dependiendo del grado de descomposición energética.

Lo anterior implica ejercer un mecanismo de ajuste y ponderación de los campos de la dualidad. El sencillo método solo exige disciplina y convicción. Basta visualizar mentalmente la energía angelical Alfa dentro del hemisferio derecho y la energía angelical Omega dentro del hemisferio izquierdo para los varones y lo contrario para las hembras, independiente si son diestros o zurdos. Así:


ALFA                                                                       OMEGA

  • Visualizar primero Alfa con alas de color blanco resplandeciente que envuelven al hemisferio derecho durante 3 minutos.
  • Visualizar luego Omega con alas de color azul claro resplandeciente que envuelven al hemisferio izquierdo durante 3 minutos.
  • Visualizar ahora a las dos energías y observar cómo se van juntando y se funden en un gran destello de luz dorada. Pronunciar EHEIEH ASHER EHEIEH (Yo Soy el que Soy). En este momento usted se transforma en la energía angelical Phi (fi) en la cual debe permanecer por 1 minuto mientras se ora el Avinu o Padre Nuestro en idioma hebreo, preferiblemente.

Phi (fi)

Este maravilloso ejercicio de resultados sorprendentes, requiere ser realizado todas las mañanas luego de los ejercicios físicos de rutina. Corresponde al arte holístico de la verdadera Curación Quántica.

Que todos seamos eternamente felices.

Felas du Richard

sábado, 4 de octubre de 2014

GRADO 33

GRADO 33

(Contribución del M:.Q:.H:. I:. y P:. Felas du Richard)


Ingresar al tema más controversial, polémico y hasta contradictorio de la Causa Prima o Primium Mobile en el Ayin pertenece solo a un instante quántico de la posible existencia donde hasta la causalidad de los sabios del pleroma tienen marcados los límites de tan inimaginable documento. El pretender determinar si cuando soñamos vivimos o cuando vivimos soñamos aún puede ser un proyecto improbable de discusión, si lo conveniente es diferente de lo inconveniente y si la realidad puede estar muy distante de la utopía, podrían ser asuntos tan subjetivos que se harían tangenciales al campo de la quántica y hasta de la especulación. En nuestra dimensión, y muy seguramente en otras superiores, “todo es relativo y causal” y corresponden a un juego de la divinidad, de la cuál sin saberlo, somos simultáneamente actores y público en un escenario donde la nada es mayor que el todo y donde desde la más pequeña partícula atómica tipo bosónes de Higgs – identificados en el colisionador de hadrones de la CERN- como el mayor macro-universo, es y contiene un perfecto holograma de la inconmensurable grandeza de la Causa Prima, como la continuidad desplazándose dentro del contenido.  

El más elevado porcentaje de la humanidad se soporta espiritual e ideológicamente bajo la existencia inequívoca de un solo Dios. Sin embargo, dada la orientación de los diferentes grupos filosóficos o religiosos pareciera que existieran varios dioses o cuya concepción difiere radicalmente pues hasta luchan, matan y se agreden en Su nombre. Un nutrido número de hermanos, dadas sus fanáticas concepciones con que fueran adoctrinados, han creado un dios que premia y castiga, que les decide
sobre lo bueno y lo malo, que obra favores por encima de otros congéneres. Creen en un dios que solo protege y sirve a los de su conveniencia, esto es, en un ser discriminador y hasta injusto cuando selecciona de sus hijos condiciones y apegos.

Sin lugar a dudas este es el juego evolutivo de la divinidad; un juego que exige respetemos tanto nuestras creencias como nuestras falencias, estemos o no convencidos de sus tendencias y posicionamientos. Los seres humanos somos libres para pensar y decidir. Nos une no las creencias religiosas o filosóficas sino la familia humanidad en igualdad, en libertad y en convivencia, regida por las leyes de la moral, la ética y el respeto incondicional.

Para los masones Élus Cohen y seguramente para muchas otras logias de los hijos de la viuda, nuestra Primera Luz es el Gran Arquitecto Del Universo, GADU, quien en ningún momento pretendemos identificar con D´s el Anciano de los siglos, El Innombrable, la Causa más allá de lo causal, El Emanador, porque lo inmensamente imponderable esta eones más allá de la concepción mental humana. Todo lo demás es Su emanación manifestada en la animación del espacio cósmico compuesto por infinito número de universos, galaxias, sistemas solares y planetas vibrando en diferentes frecuencias. La presencia vital desde lo más pequeño hasta lo inconcebible, pasando por los campos de antimateria y los enormes y enigmáticos agujeros de Higgs, son emanación.

El Emanador estaría realmente conformado por la identidad única e inmensurable de Él, agregada a la sumatoria infinita de las partículas energéticas en forma de Matriz Quántica de Su emanación. No hay creación solo emanación, todo está creado. Las circunstancias de la emanación generan las formas en los diferentes estados de la energía, como resultado de una conjunción de fuerzas básicamente relativas y transmutables.

Somos como semillas de un imponente sauce que en lontananza admiramos sin llegar a comprender que genéticamente somos el sauce mismo. Los humanos también somos esencia de la Esencia, hologramas de D´s. Iguales y dependientes de Su Voluntad, con voluntad para evolucionar y entendernos como energías divinas diseñadas para que en un espacio sin tiempo nos incorporemos necesariamente a la Conciencia Única de El Emanador.

Emanación

El G:.A:.D:.U:. significa el sagrado Principio Activo de la emanación que todo lo puede, que todo lo permea, que desde la energía emanadora manifiesta formas pero básicamente conjuga esencias para deleite de la inmensidad. Es la Flor de la Vida, la Matriz Quántica de la emanación, la gran colmena. Es el Espíritu Santo coexistiendo como holograma del Emanador; la nada, el todo y las partes en la misma identidad, sin fondo ni forma pero idéntico en el contenido esencial de la presencia.

Flor de la Vida
Fragamento Figurado de la Matriz Quántica














Una vez manifestada la emanación comienzan a emerger los demiurgos o entidades no creadoras que impulsan el cosmos, los seraphines, querubines, las jerarquías arcangelicas o arcónticas que inspiran la evolución, y los demás seres que llevarían la semilla genética por los interminables espacios del juego de la existencia.


Dentro de este enjambre de huestes aparece un mítico personaje muy asociado a la presencia y vida del hombre de la Tierra llamado Lucifer, que representaría la Ley de la Razón Esclarecida; una especie de Prometeo que concede a la simiente humana la luz de la razón y el fuego renovador. En ningún momento se trata del enigmático y perverso ser que evoca la maldad, el desorden o la confusión. Lucifer es el Paráclito que siempre quiso que nosotros fuéramos una copia genética exacta de su identidad con rasgos de inmortalidad, ausentes de dolor y libres de negatividad.

Este ser de luz, deseó que fuéramos fuentes radiantes de intelecto pero tuvo sólidos opositores que lograron entonces producir genéticamente unos seres llamados hombres, dotados con el comodín del libre albedrio hasta alcanzar -superando el dolor y la reencarnación- la posición inicialmente propuesta. Su idea cae al triunfar sus opositores y de esta manera la raza humana es genéticamente manipulada, expuesta a los arbitrios y tentaciones de otro personaje conocido como Satanás que lo antagoniza, encargado de retrasar el proceso evolutivo de los hombres mediante la implantación de vicios, antivalores y sofismas distractores. Posteriormente aparece en escena una civilización reptiloide (serpiente tentadora del paraíso –génesis bíblico-) que continúa interviniendo genéticamente en los otrora bienintencionados objetivos de Lucifer a quien solo se le acepta que se implante selectivamente la Luz de la Razón en este nuevo experimento de la continuidad.

A través de la historia los masones hemos sido perseguidos y tergiversados, expuestos a la “excomunión” y a la duda, colmada de un acérrimo escepticismo. Nos han vituperado con consignas irrelevantes y hasta asociado con adoración a figuras estética y filosóficamente indeseables como en el caso del Baphomet o esfinge del  macho cabrío portando un pentagrama invertido sobre su frente, “supuestamente idealizado” por los antiguos templarios, pero la verdad es que el Baphomet que
hemos sublimado en los grados superiores de la masonería blanca, se corresponde a esta significativa representación que ahora exponemos y que no es otra cosa que una sagrada remembranza al sagrado emblema de la Trinidad:

Baphomet

En este triple aspecto de la divinidad aparece la concepción unificadora del entendimiento genético universal sobre el Arquetipo Superno que es el Kristo Cósmico (Kristus), el aspecto de la divinidad más acsequible para acceder al origen de la Emanación. El Kristus es un estado de conciencia implantado en el corazón de los hombres como el Átomo Nous para interactuar y entender el verdadero aspecto de la divinidad, “…nadie llega al Padre sino por Mi”. En el Kristus radica el secreto, y para muchos el misterio, para entender la divinidad humana y alcanzar simultáneamente la gracia del GADU.

Muchos Avatares, y hasta algunos congéneres nuestros, han alcanzado este maravilloso objetivo superior de la Conciencia entre ellos Krishna, Jesús, Budha, quienes han predicado tanto la necesidad imperiosa de alcanzar el Kristus, como la sencilla pero sistemática metodología para lograrlo a través de la unidad, la igualdad, el servicio desinteresado y el respeto, como variables básicas de la gran molécula del amor.

Debemos entender a D´s como el aspecto de la divinidad emanada, presente holograficamente en la conciencia de cada célula de nuestro código genético. No somos hijos de El Emanador, somos la emanación misma, en estado depurante de la niebla de la ignorancia y de la tentación que opacan nuestras sagradas realizaciones, pero con total convicción, en algún momento de la inmensidad quántica nos fundiremos con la innombrable e indescriptible esencia de D´s, El Emanador.

KRISTUS: Estado Superior de Conciencia

El obispo presbiteriano escocés James Anderson redacta “Las Constituciones” oficiales de la masonería británica en 1.721 a petición del Maestro de la Gran Logia de Inglaterra duque de Montagu. Estas Constituciones contenían dos partes bien definidas : la historia de la masonería y las Cargas masónicas. En esta obra aparecen por primera vez la mención del GADU como epíteto de D´s y el de Cristo como el GADU de la iglesia, manifestándose marcadamente el status religioso de Anderson.

En estas Constituciones se enfatiza sobre la carga principal del masón pertenecer a una religión, pero no a la oficial de un estado o nación sino a aquella en la que todos los hombres puedan ponerse de acuerdo, sin entrar a diferir en las opiniones particulares de cada uno. Aunque en muchas logias masónicas no estemos totalmente de acuerdo con el contenido total del pensamiento de Anderson,
debemos reconocer que se dio un paso relevante en cuanto a la concepción divina en el seno de la masonería que sería materia de estudio y discernimiento para la posteridad, y que ésta posición nos uniría a todos los masones entorno del vértice de la pirámide de la existencia. Todo se ve, todo se sabe, nada es diferente.

En el seno de la masonería o grupo de laicos y libre pensadores rechazamos las tiranías, el ateísmo o la soledad aleatoria de la vida y los dogmas que por tantos lustros solo han producido un deterioro reiterado en una humanidad débil y susceptible de manipular, sujeta a tentaciones satánicas pero que genéticamente lucha por su libertad y contra su ignorancia estructural. Los únicos dogmas que promulgamos en una incansable lucha son la libertad, la igualdad, la rectitud, la prosperidad, el orden y la convivencia en H-armonía para honor y gloria del GADU y bajo los efluvios del amor o común denominador de la presencia reintegradora.

Tradicionalmente los hombres hemos sido zombis de nuestras creencias que limitan y se oponen a la magia del cambio. Nuestras inspiraciones son esclavas de estas posesionadas creencias que han logrado establecer patrones conductuales débiles e inflexibles, encegueciendo la mente humana y coartando el recurso más valioso de la vida que es la libertad. Es imposible ser libres mientras estemos sujetos y limitados a creencias que otros han utilizado para manejarnos a la conveniencia de sus mezquinos intereses particulares, ocultando los sagrados ideales de la autenticidad. La verdad se acerca cuando las creencias se alejan.

El verdadero ejercicio de identidad consiste en cuestionar nuestras creencias y no pretender que creyendo ya se asegura la verdad. Creer en algo no lo asegura verdadero. Es indudable que luego de cuestionar, verificar y hasta desechar el peso irreductible de nuestras creencias ciegamente adquiridas, muchas veces sin tener uso de razón, se llegue a la conclusión que todo aquello que ingenuamente se creía por imposición y no por razonamiento, era un tan solo un vulgar manual de mentiras. Todo cambio se inicia y solo será posible cuando se coloque entre la creencia y la realidad un razonamiento libre de pasiones. Ninguna idea es válida solo porque otro, u otros, nos la han impuesto. Aprendemos y crecemos no por las creencias sino a través de la experimentación científica y el pragmatismo de las equivocaciones.

Dentro de este peligroso paquete de malsanas creencias se encuentran los arraigados dogmas básicamente filosóficos o doctrinales. Entendiéndose por dogma a una creencia que se asienta firme, cierta e inmodificable sobre un sistema, ciencia o doctrina. En las religiones un dogma es una verdad absoluta, definitiva, inmutable, infalible, irrevocable, incuestionable y absolutamente segura sobre la cual no puede ni debe aparecer ninguna duda, dado su carácter e “institucionalidad divina”. Argumentos que se deben aceptar sin lugar a pensar ni a cuestionar.

D´s, al entenderse como la Realidad Absoluta no necesita imponer dogmas; son algunos congéneres quienes con desmesuradas ansias económicas e inobjetables intereses de poder utilizan premisas intocables que pregonan en forma de creencias dogmáticas, para que al estar apoyadas por los conceptos de fe, de esperanza y bajo el imperio de la ignorancia humana puedan fortalecer sus injustificadas y verdaderas intenciones.

Absolutamente todo lo que existe y ha existido es emanación divina, no necesariamente conveniente en determinadas etapas de la evolución humana. El varón que transita por la masonería blanca no puede aceptar ciegamente dogmas religiosos o filosóficos solo porque tradicionalmente han sido materia impositiva, sin conocer sus orígenes, muchas veces depravados y malintencionados elaborados por humanos ímprobos y amorales. La grandeza no está asociada a dogmas que siembren y esclavicen de manera egoísta y vitalicia la personalidad sino de realizaciones que permitan una mente abierta, libre y reconciliadora. Lo que desea el corazón generalmente no coincide con los recursos que le presenta una mente dogmática. Es indispensable rechazar cualquier premisa que intente controlar la libertad para pensar y para disentir, y cualquier creencia que no haya transitado por el tamiz de la razón en un estado de libertad sin restricciones.

La mayoría de los dogmas estigmatizan al ser mancillando su dignidad humana, atentando contra su inteligencia y desconociendo su condición divina. En este sueño de la emanación, la humanidad es temporal mientras que la divinidad es eterna. Somos emanación de la emanación en libertad, compartiendo espacios de igualdad y unidos por átomos indestructibles de amor y convivencia que nada ni nadie puede atreverse a cuestionar.

Que todos seamos eternamente felices.

Felas du Richard


NOTA: Para ampliar estos profundos temas sobre la conceptualización masónica y la ciencia quántica, se sugiere consultar “Informe Felas sobre Conciencia Quántica”, autor Felas du Richard.

(Librería AYELI: CC Hacienda Santa Bárbara, local F-148 Bogotá, Colombia).

sábado, 16 de agosto de 2014

EL ÁRBOL DE LA VIDA

(Aporte formativo del MQH I:. y P:. Felas du Richard, tomado de su libro “Informe Felas sobre Conciencia Quántica”)

EL ÁRBOL DE LA VIDA

Existe otro macro-símbolo universal adaptado como símbolo masónico, fuente de sabiduría en plenitud  que se adapta para la comunicación de la verdad en este plano. Se compone de ADN cósmico que sorprendentemente se copia y reproduce en la Imaginación Suprema conteniendo el alefato o cromosomas de la extensión emanada, girando alrededor del sol de las emociones. Sobre ellos se posa la Gloria de D´s, flotando sobre la matriz quántica de la emanación.  Este misterioso símbolo kabalístico, emanado de La Flor de la Vida conocido como el Árbol de la Vida que sintetiza académicamente y de manera vedada tanto la influencia de la emanación como la metodología de reintegración. Corresponde al más cuidadoso resumen, diseñado para entender acertadamente nuestro génesis y nuestra meta en este mundo oculto entre lo desconcertante y lo irreal. El Árbol de la Vida es la representación pictórica más cercana al todo y a la Nada, al  Eterno y Absoluto Premium Mobile, a la manifestación, al Innombrable Anciano de los Siglos, al juego de la divinidad, al psicodrama del hombre, a la esencia, al sentido del fondo y el ordenamiento de las formas, a la molécula de lo causal y al periplo de retorno.

Metáfora del siglo XVIII sobre el Ayin (Padre), Ayin Soph (Hijo) y Ayin Soph Aur (Matriz Quántica).

Este arquetipo se compone de un Primium Mobile causa de nuestra causa, cuatro planos evolutivos, tres cielos inconcebibles por la mente humana, diez frecuencias dimensionales, veintidós  senderos fotónicos de correspondencia cromosomática. Diez sephiroth o vórtices (sephiroth en plural, sephirah en singular) en pleno dinamismo esferoidal de los cuales tres pertenecen a la triada superna, seis al fondo de emociones y uno al reino de la Tierra; diez nombres mántricos de la divinidad, diez fuerzas  arcangélicas que animan la identidad, diez coros angélicos  actuando como electrones atómicos y seis Qliphoth o huestes de la profundidad modelando al ser como factores equilibrantes. Todos los componentes del Árbol de la Vida están soportados en la Matriz Quántica de la emanación.

Para la comprensión humana todo se inicia con Ayin (D´s Padre) o La Nada Ilimitada que todo lo contiene pero que es  incomprensible en este plano por la mente humana. Es la obscuridad profunda pero deslumbrante de El Absoluto, reflejándose simultáneamente en la Luz Ilimitada del Ayin Soph (D´s Hijo) para luego continuar su emanación en el Ayin Soph Aur (Or En Sof, D´s Espíritu Santo) de la Matriz  Quántica o extensión emanada. 

Cada molécula, átomo, partícula atómica o sub- atómica, partícula quántica están formadas, interpenetradas e imbuidas por el Or En Sof, Espíritu Santo o Matriz Quántica, tejido conectivo de la emanación. De esta energía de santidad surge el juego de la evolución donde toda emanación se sucede dentro de la estructura divina de la Imaginación de El Emanador

Nada ha sido creado; todo ha sido emanado desde la sagrada Imaginación del Absoluto o Ain Soph. El hombre no crea nada, todo ya está hecho y soportado en forma de matriz quántica, para nosotros plasmado en el internet del subconsciente; solo lo bajamos y lo materializamos. Entonces, ¿donde residen la soberbia y el ego humanos de “intocables creadores” cuando ya el Supremo Hacedor lo tiene concluido? 

La Matriz Quántica es un infinito campo de energía inteligente o Espíritu Santo, generado de emanación de la Causa Prima o D´s, donde no se concibe el conocido pero enigmático tiempo que no es otra cosa que un recurso de la mente en la materia apareciendo como una herramienta de la incomprensible realidad. El espacio está formado de Matriz Quántica, de tal manera que el vacío no existe, solo es  tejido conectivo característico de esta matriz. Todo está permeado por la emanación de la eternidad y sin su presencia inteligente se haría imposible la propagación de la luz, del sonido y del pensamiento.


Los protones y neutrones, componentes de la masa atómica central, aunque se encuentren muy distantes de los electrones o micro-seres inteligentes del átomo, se encuentran todos perfectamente conectados por la Matriz Quántica para conformar la dinámica molecular. 

La Matriz Quántica es la esencia vital conectiva y consolidadora de la misma energía y de la forma,  pudiéndose entender como la esencia emanada más allá de la energía. Esta red expandida a través del cosmos es la esencia quántica  de todas las cosas y de todos los seres; es el atributo que conecta nuestras vidas. Simultáneamente es la esencia que actúa como un espejo multidimensional, reflejando de vuelta hacia nosotros lo que hemos acumulado mediante nuestras creencias, de tal manera, que una vez que algo ha estado unido, permanecerá siempre conectado, a pesar de que la unión física haya dejado de existir. 

El pasado, el presente y el futuro están íntimamente ligados; el concepto ahora es una relación holográfica que en realidad no está existiendo, es un espejo dinámico coexistiendo dimensionalmente del ayer quántico. El presente es un pasado repitiéndose en una onda del futuro. Es un juego de física quántica entre mundos, coexistiendo en frecuencias paralelas. Nos movemos entre universos paralelos de la matriz quántica, dando para la mente  la sensación de tiempo que cabalísticamente se representan como Atziluth, Beriah, Yetzirah y Assiah entrelazados secuencialmente desde Tiphareth en la denominada Escala de Jacob. Cuando el hombre imagina no interviene el pensamiento sino la conciencia, de tal manera que el foco de nuestra conciencia se convierte en la realidad de nuestro mundo. Habitamos un universo de tercera dimensión en el plano de Assiah pero tenemos ingreso a universos superiores mediante la imaginación, centrando nuestra conciencia en actitud creadora. El foco de nuestra conciencia objetivizada puntualmente por nuestra atención se convierte en la realidad de nuestro mundo.

La primera triada cabalística de la emanación en Atziluth manifiesta la idea del primer ser arquetipo de la existencia, conformado por tres Sephiroh o esferas, en esencia  pero cuatro en fondo: 1 la Corona (Kether) o el cerebro quántico de la manifestación resumida en “eheieh asher eheieh” o soy quien soy; 2 la sabiduría (Hokhmah) y 3 el entendimiento (Binah). Esta triada fue dotada de conocimiento (Daath) dando origen al Adam Kadmon o perfecto código genético plasmado en el primer hombre ideal de la manifestación. Esta sephirah correspondería a la número 4 pero no se enumera, allí solo  existe el vacío ya que descendió hasta la posición 10, sephirah 10, cabalísticamente conocida como (Malkuth) o el Reino. Esta sephirah está asociada necesariamente a generar el ascenso a través del recorrido ordenado y sistemático por los senderos del Árbol hasta encontrar su posición original; es la Reintegración de los seres. 

Diagrama del Árbol de la Vida

Pero el conocimiento ingresa a un estadio paralelo de la dualidad,  cabalísticamente conocido como el Árbol del bien y del mal, cuyo fruto es exactamente el mismo, provenientes del mismo origen divino y cuyo efecto radica en el conocimiento y su aspecto pragmático evolutivo. Este árbol del conocimiento desciende o cae en ese universo de Assiah y se convierte en el reino de Malkuth que debe nuevamente ascender a su posición inicial, utilizando la (escalera) Escala de Jacob conformada básicamente de Matriz Quántica en 4 dimensiones diferentes o universos paralelos, para luego fundirse con El Absoluto en el Ayin.

Ante la presencia intangible de la Matriz Quántica nace la necesidad de un lenguaje comunicativo; un lenguaje con esta matriz que no posee palabras ni tiene relación alguna con señales convencionales. Se trata del lenguaje de las emociones.  

Cada emoción además de  crear un sentimiento interior muy profundo, experimenta en el cuerpo humano cambios metabólicos y endocrinos junto con una correlación orgánica de los sistemas. Estas emociones se encuentran plasmadas en seis sephiroth o esferas dinámicas, girando en su interior fuerzas espirales en sentido positivo y sentido negativo.

Árbol del Bien y del Mal

La sephirah 9 inferior es el fundamento (Yesod) sobre el cual se basan todas las decisiones acertadas o inoportunas. La sephirah 8 es la victoria (Netzach) que combina la creatividad y la realización. La sephirah 7 es el procesador intelectual que utiliza información para continuar los proyectos de Netzach. La sephirah 6 es el equilibrio (Tiphereth), síntesis de la personalidad humana; el sol que imparte calor, vida y belleza. Es la balanza Krística.

La sephirah 5  es la justicia (Geburah), disciplina y discernimiento, fuerza ideal de la realización. La sephirah 4 es la benevolencia (Gedulah o Chesed) implicada en ternura, humildad y compasión.

El objetivo de las emociones radica en vincular al hombre positivamente en el altruismo y la felicidad, sin embargo, el aspecto negativo o qliphótico está vinculado con la soberbia, la ira, el egoísmo, la envidia, el apego y la injusticia.

Los veintidós senderos se relacionan con los dinámicos cromosomas humanos conformados por genes angélicos asimilados a las arquetípicas letras del alefato hebreo que unen los sephiroht, relacionándolos. 

Los cromosomas son paquetes quánticos de características  que identifican al hombre en el mundo de Assiah. Se encuentran en cada sendero o ruta de fotones y están protegidos por guardianes del alefato (alfabeto hebreo) para preservar la identidad humana.

El ADN es el material  de la herencia conformado por quantos derivados de la Matriz Quántica, susceptibles a ser letalmente modificados por  uso de toxinas químicas, por descontrol de  emociones humanas, por la imaginación negativa y por el uso inadecuado del poder de la palabra, del verbo. El ADN se copia en forma de doble cadena helicoidal en las células aunque en realidad existe otro cordón central que se encuentra entre las 2 columnas laterales en el Árbol de la Vida y que pronto será agregado a las ya identificados en los trabajos de Watson y Crick, ganadores del premio Nobel en el año 1962.

Los diez arcángeles de los Sephiroth son gigantescos núcleos inteligentes de luz o concentración de fotones que funcionan como reactores atómicos en el plano de Beriah y sólo pueden ser permeados por medio de la imaginación. En los humanos se encuentran como  identidad holográmica en los chakras  recibiendo simultáneamente, por correspondencia, energía arcangélica. Pronunciando sus vibraciones o “nombres” como mantras, mientras se visualizando el respectivo color penetrando por nuestros vórtices los contactamos y hacemos parte de nuestra energía fotónica. Se proyectan en las esferas de la mente, junto con los senderos fotónicos plateado y dorado que se manifiestan desde el corazón.

Tanto los arcángeles o cosmo-paquetes energéticos, como los  fotónicos ángeles cuya energía lateral se ha relacionado equivocadamente con alas, son seres de luz totalmente aislados del libre albedrío. Existen a través de la historia una serie de leyendas míticas de hermanos provenientes del espacio exterior, padres de la genética humana en la Tierra, que han sido asociadas con D´s, con Ieovah o con ángeles. Aunque muchos lo desconocen, los humanos también somos quántos o paquetes concentrados de luz, manipulados por nuestras emociones; chispas fugaces comprometidas con el libre albedrío como perfectos hologramas de El Emanador.

En el Árbol de la Vida se manifiestan dos condiciones básicas: 
  1. Tiende a ser infinito pues en cada sephirah existe un Árbol de la Vida y en cada sephirah de este existe otro Árbol y así sucesivamente hasta infinito.
  2. En cada ser humano existe un Árbol que no necesariamente mantiene el orden convencional establecido, esto es tiene apariencia amorfa dependiente de su inventario emocional, lo que implica un asiduo y sistemático trabajo psico-mental para reestablecer un ordenamiento convencional.

En el Arquetipo de la Causa Cósmica se presentan las diferentes manifestaciones de correspondencia del Árbol de la Vida de acuerdo a los 10 sephiroth que sirven de apoyo al Iniciado para entender y ordenar con su desenvolvimiento diario el maravilloso contenido de este diagrama derivado de la Flor de la Vida.

Los sephiroth Binah, Geburah y Hod forman la columna de la severidad, de la justicia, del poder o Jakin. Los sephiroth Chokmah, Gedulah (Chesed) y Netsah configuran la columna de la misericordia o Boaz. De la interacción de Jakin y de Boaz resulta la fórmula H-armonia, colocando en el centro el mágico efecto de la voluntad para conformar el Pilar del Medio con los sephiroth Kether, Tiphareth, Yesod y Malkuth para trabajos mágicos cabalísticos que deben ser guiados por un maestro in artis.

Que todos seamos eternamente felices.



LA COLMENA

LA COLMENA

La colmena es por excelencia dentro del concepto universal masónico el símbolo de la laboriosidad, de la industria, del trabajo desinteresado en equipo, de la colaboración y del esfuerzo mancomunado, de la perseverancia, de la iligencia.
Sin embargo, de todos los posibles significados, la humildad, la obediencia y la convivencia perfecta son los emblemas íntimamente incorporados a la simbología masónica de la colmena donde la igualdad en libertad hace posible una productividad ausente de conflicto, arrogancia y especialmente de ambiciones.


Dentro de la sociedad de abejas, interactuando en igualdad de condiciones, se manifiesta la fraternidad en la abnegada constancia  y en una incansable laboriosidad hacia un objetivo común. No existe concepto de desarrollo evolutivo que no se encuentre contemplado en esta simbología. La colmena también representa para los masones un standard más elevado de análisis económico ya que el masón, dada su condición altruista y filantrópica, no analiza básicamente a la economía como la suma de factores que generarían progreso como la tecnología, la balanza de pagos o el valor de las divisas. El vértice focal masón es el hombre como ente económico en un tablero de orden como premisa prioritaria para alcanzar desarrollo comunitario y en un estado de justicia para que el abuso, la explotación y las redes de la ambición no puedan corroer el status gregario de una voluntad única y universal.

Todos los demás factores del aparato económico productivo llegan por consecuencia y a buen término cuando la base humana haya encontrado la paz y la unidad en armonía con su naturaleza oculta.  Este mundo por ordenamiento de causalidad superior es una colmena que no fue diseñada al azar. Es un espacio donde existen recursos abundantes para que todos seamos siempre felices y prósperos, pero tenemos que desterrar y enterrar por siempre la ambición, la corrupción y la explotación del hombre por el hombre. Es este el verdadero significado de la vida y el gran objetivo masón.

                                       Flor de la Vida                                                          Proceso Evolutivo
 


La raza humana está  representada por las abejas y su colmena es, así mismo, una  simbólica representación de la Flor de la Vida o la figura armónica de nuestro  enigmático hábitat de convivencia conformado de Matriz Quántica o emanación de El Emanador. La colmena entonces está incorporada en la Flor de la Vida como la esencia del G:.A:.D:.U:. ; los hombres somos el enjambre que liba el néctar de la Flor de Vida manifestada en la sabiduría de El Emanador para crear y expandir felicidad. Es la molécula génesis de la sagrada geometría de donde todos hemos emanado como una sólida unidad idéntica e indisoluble. 

Es también el origen del imponderable Árbol de la Vida o matriz básica de las ciencias, las esencias y las formas, establecido en el psicograma del hombre como la síntesis cósmica de una Voluntad Superior.  

En realidad la organización más exacta y representativa de la Flor de la vida es la figura de la colmena y más allá de esta, el organizado interior como la enseñanza sublime y abnegada de quienes habitan la colmena y su industrioso resultado en convivencia perfecta. 

El símbolo de la colmena, plasmado en la Flor de la Vida, es el verdadero trasfondo masónico que engalana nuestro emblema universal masónico flotando  sobre el infinito firmamento de nuestros nobles ideales.


           Trasfondo de la Flor de la Vida                                                            Árbol de la Vida

La pobreza, la riqueza, la estética, la mística, la erudición, el linaje y hasta la belleza son caracteres y lilas que ocultan el estricto sentido de la solidaridad. Todos somos iguales y procedemos de la misma esencia emanadora, y mientras los humanos no luchemos decididamente por la igualdad en todas sus matices de las diferentes manifestaciones de la convivencia, no tiene sentido asimilarnos como herederos de la misma identidad divina. Y si muchos de nuestros hermanos aún están lejanos de la respectiva frecuencia de reconocimiento, no es posible que nosotros y nuestros HH:. pasemos desapercibida la oportunidad de engrandecer esta crisálida colmena que por correspondencia que aún desconocemos, nos ha sido maravillosamente asignada.

Que todos seamos eternamente felices.


LA ESCALA DE JACOB

LA ESCALA DE JACOB

                              (1)                                                       (2)                                                 (3)

(Aporte formativo del MQH I:. y P:. Felas du Richard)

El símbolo de la Escala de Jacob inicia su recorrido místico desde el sueño bíblico del patriarca Jacob, (Génesis 28, 11-19) cuando en su periplo onírico observaba figuras angélicas que ascendían y descendían por una escalera (fig. 3) cuya base era la tierra con un final que penetraba el cielo. Este símbolo fue posteriormente utilizado en la masonería para enaltecer en el Iniciado masón el correcto pragmatismo de las virtudes hacia un equilibrio del Ser en su ascenso evolutivo.

Existen dos enfoques a los que se refiere el simbolismo de la Escala de Jacob. El primero ubica al masón entre Jakin y Boaz  (fig.1) ascendiendo una escalera de siete peldaños donde la base de la escala se ubica discerniendo entre el bien y el mal, ying y yang,  conveniente e inconveniente, simbolizado en el piso ajedrezado. Los siete peldaños corresponden con las virtudes: fortaleza, prudencia, justicia, templanza, fe, caridad y esperanza como requisito básico de la formación masónica.

El segundo enfoque es cabalístico (fig. 2) haciendo relación a 33 peldaños, conformados por 10 sephiroth,  22 senderos interactuando simultáneamente en cuatro universos paralelos de diferentes frecuencias dimensionales, y 1 Gran luz Ilimitada (Ayin sophur). El enfoque de la Kabbalh involucra la experiencia de los senderos sumada a la sabiduría de los sephiroth para alcanzar la Emanación. 

Cada peldaño simultáneamente implica a cada uno de los 33 grados masónicos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. 

Nos movemos entre universos paralelos de la matriz quántica, dando para la mente  la sensación de tiempo que cabalísticamente se representan como Atziluth, Beriah, Yetzirah y Assiah, entrelazados secuencialmente desde Tiphareth en la denominada Escala de Jacob. En el portal de cada sendero hay un arquetipo angélico manifestado en frecuencias vibratorias  que solo permite acceso cuando el trabajo en cada sephirah ha sido desarrollado a plenitud y conscientemente. Es un verdadero pregrado de excelencia donde la supervisión es personal y meritoria para sumar peldaños en camino hacia el postgrado de la Liberación, condición que consolida la identificación entre la emanación y el Emanador. Es una perfecta y permanente interacción de comportamiento y estímulo psico-mental hacia una verdadera identidad divina que debe manifestarse siempre en la humildad, el servicio desinteresado y la felicidad, en un universo espiritual donde no existe ni el optimismo ni el pesimismo, el ayer o el mañana, solo la H-armonía en la grandeza.

Por la escalera simbólica suben y bajan diferentes energías a través de los 22 senderos electromagnéticos. Dichas energías fungen de apoyo para facilitar y complementar el trabajo del Iniciado, ya que nunca se está solo en el camino evolutivo. Sin embargo, es indispensable no caer, no desfallecer, porque cada descenso compromete nuevamente iniciar el ascenso. El camino hacia la Reintegración de los Seres está construido de alicientes necesarios muy sencillos de alcanzar pero exigentes de disciplina y continuidad.

Existe una relación perfecta entre el ADN y la Escala de Jacob que va más allá de una mera simbología, motivo por el cual al trabajar el contenido kabalístico desde su ubicación en la mente en forma de imágenes, se generará un efecto sobre la estructura del ADN.  Cada célula humana tiene conciencia y el conjunto total de células se copian de manera permanente y repetitiva en todo el cuerpo gracias a la presencia de cadenas de ADN.  El ADN corresponde a cientos de miles de moléculas estructuradas y repetidas de un azúcar y un fosfato asociados a cuatro diferentes bases que se abrevian con las letras A, T, G, y C, que se corresponden perfectamente con los cuatro universos paralelos de la Kabbalh que identificamos como Atziluh, Beriah, Yetzirah y Assiah.


Los Élus Cohen del Universo consideramos que aunque cualquier enfoque es siempre bienintencionado, nos encaminamos hacia el segundo por su practicidad y enfoque científico en el comportamiento humano. No se trata de aparente facilismo ni de una exaltación a la bondad sino de un monumento al temple, al equilibrio y al esfuerzo. La H-armonía es un común denominador masónico que representa la interacción de las columnas de Jakin y Boaz en un espacio donde se funde la proporción y la concordancia de la existencia y su identidad gregaria para armonizar el pensamiento y la acción de la maestría humana. La H corresponde a una escalera compuesta de dos columnas y de un solo escalón: la voluntad  que hace dicotomía en la armonía para alcanzar el milagro de la grandeza. La escala de Jacob significa un derrotero ordenado de vida hacia un objetivo sublime en el campo evolutivo de la conciencia cuyo objetivo único hará posible ubicar al Ser como emanación de la fuente emanadora.

Que todos seamos eternamente felices.


sábado, 21 de junio de 2014

SIMBOLOGÍA MASÓNICA

A: L:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.

SIMBOLOGÍA MASÓNICA

El hombre es una energía superior. Nace y crece dentro de una estructura humana de tercera dimensión ajustada a un proceso evolutivo para desarrollar su verdadera identidad divina que originalmente desconoce. Es un diamante en bruto que se debe ir tallando hasta descubrir su verdadero valor como parte integral de una Emanación Primaria y Eterna. 

La Masonería involucra al hombre en su talla y reestructuración mediante el desarrollo de sus virtudes ocultas utilizando el lenguaje de la mente en forma de símbolos, y así entender su objetivo como ente individual y gregario. 

Los símbolos básicos que utiliza la Orden Élus Cohen son la escuadra, el compás, la plomada, el mazo o martillo, el buril, la espada, el antifaz, la letra pfi, la colmena, la Escala de Jacob, el ∞ y la ∑, y el gran esquema del Árbol de la Vida. 

Las figuras geométricas que se involucran en el esquema simbólico son el punto, el círculo, el cuadrilátero, el triángulo, la pirámide y el Ojo de Horus. 

El léxico es secreto y universal para todas las Logias masónicas del mundo con el propósito de comunicación exclusiva entre HH, ajenas al entorno profano. 

La Orden de los Caballeros Masones Élus Cohen del Universo es formada por Logias justas y perfectas que se rige por el Rito Escocés Antiguo y Aceptado con sus 33 grados representados en 10 grados Élus Cohen (3 triadas de 3 y un grado post-mortem). 

Los tres primeros 1-2-3 corresponden a la Masonería Iniciática, los tres siguientes 4-5-6 a la Masonería Simbólica, los tres siguientes 7-8-9 a la Masonería Filosófica, y el último a la Masonería Sublime. 

En los Élus Cohen la temática e implementación de los símbolos masónicos solo son profundizados en los grados 4, 5 y 6 de la Masonería Simbólica, cuando ya se suponen superadas las barreras más ásperas del universo profano, y donde el Iniciado a través del tiempo y su abnegada entrega ha demostrado dotes de un horizonte masón cuando la honestidad, la discreción y la prudencia han formado parte de su condición como hombre. 

Los grados 1-4-7 corresponden al grado de Aprendiz; los grados 2-5-8 corresponden al grado de Compañero Masón; los grados 3-6-9 al grado de Maestro Masón. El grado 10 es el grado: 

Gran Supremo Élus Cohen R + C 

Todos los grados son potestad de un M:.Q:.H:. Libre Iniciador, autorizado, excepto el último grado que puede ser por potestad de un MQH Libre Iniciador o por cualquier otro Hermano Élus, independiente del grado que lo acredite. 

Es importante que los QQ HH autoricen por escrito a sus familiares su decidida intención (una vez trascendidos hasta el Oriente Eterno) de ser revestidos con su traje ceremonial de Círculo Interno, manos cruzadas sobre el pecho y daga adherida con cinta sobre su plexo solar para recibir su décimo grado iniciático en compañía de sus QQ HH, en lo posible. 

Posteriormente se procede a orar el Avinú para luego escucharse el Nessun dorma, posición en orden por el H:. o los HH:. presente (s). 

LA ESCUADRA 

Proviene de la raíz latina ex-cuadrare que se corresponde geométricamente con la mitad diagonal del cuadrado perfecto. 

El Iniciado masón desde el momento de su sublime iniciación queda ubicado en el centro de una pirámide de luz en cuyo vértice se encuentra el Ojo de Horus, el sagrado testigo de sus acciones, pensamientos y omisiones, y cuya base se forma por los 4 vientos así: Al norte el Conocimiento, al occidente el Carácter, al sur el Consciente y al oriente la Verdad. Todo en Honor y Gloria del Gran Arquitecto del Universo. 

El cuadrado es formado por dos triángulos. La escuadra perfecta es formada por un ángulo de 90 grados y dos ángulos de 45 grados. 

La falsa escuadra se forma por dos reglas unidas por uno de sus extremos que gira libremente para trazar ángulos mayores o menores que el ángulo recto. 

La Escuadra + el Compás constituyen el escudo masónico universal por excelencia. 

La Escuadra es obligante al iniciado masón desde su ingreso a la luz en cuanto a su triple condición básica como ser humano: 

Honesto, discreto y prudente. 

El símbolo de la Escuadra utilizada en la masonería contiene los dos catetos; la hipotenusa no se dibuja y está determinada por el ángulo recto de la figura que posteriormente se complementa con la Plomada para encontrar no el equilibrio de la escuadra sino el centro de gravedad del practicante. El centro de gravedad en el hombre hacia la evolución generalmente no coinciden con su punto de equilibrio; es el estado más allá de lo académico y convencional. 

La puesta en orden y el saludo del masón Élus consta de tres escuadras significando los 3 cielos, al colocar el puño derecho sobre el corazón en forma de “garra de león”, brazo izquierdo doblado en ángulo recto a la altura del hombro, pulgar e índice (junto con los demás dedos) en ángulo recto y pies en forma de escuadra o signo pedestre

Contenido simbólico de la escuadra: 

Tercer cielo o AIN SOPH AUR, escuadra de pies. Tres virtudes: Sinceridad, Rectitud, Gratitud. 

Segundo cielo o Ain SOPH, escuadra del brazo. Tres principios: Moral, Criterio, Equidad. 

Primer cielo o AIN, escuadra de mano izquierda. Tres realidades: Dignidad, Justicia, Humildad. 

Nota. En la Masonería azul o simbólica se utiliza la escuadra gutural que se forma colocando en ángulo recto los dedos índice y pulgar sobre la garganta. 

Las tres virtudes 

La sinceridad implica no engañar cueste lo que cueste, no mentir pase lo que pase y hablar mirando siempre a los ojos. 

La rectitud involucra equilibrio en el comportamiento de tal manera que el pensamiento sea proporcional a la acción y la acción proporcional al pensamiento, permitiendo siempre que actúe el corazón y no la mente. 

La gratitud implica desmenuzar la convivencia y el apoyo en términos de continuidad como la expresión más ordenada de la conciencia. Es la virtud maestra de todas las virtudes que permite amalgamar la expresión de amor con la humildad en todas sus manifestaciones. 

Durante tres meses el Q:.H:. debe sólo concentrarse sólo en la práctica consciente de estas tres virtudes para ir posesionando la escuadra. 

Recuérdese que masón no es decir sino Ser. 

Las tres virtudes se van transmutando en los tres principios sin perder su esencia y éstos en las tres verdades. El trabajo del verdadero Iniciado masón radica en trabajar con disciplina y constancia la Escuadra con el apoyo de otros recursos simbólicos. 

Marcha del aprendiz masón: 

Posición garra de león y puesta en orden, tres pasos en escuadra con energía elevando la pierna derecha, elevando con suavidad la pierna izquierda y repitiendo a cada paso cada una de las virtudes. El propósito de la marcha es insinuar no desviarse jamás de su camino de virtud. 

La marcha normalmente se aplica al ingresar a cada taller, al saludar al Venerable Maestro o Ilustres visitantes dentro del recinto de trabajo, o al transitar de occidente a oriente por el camino de fuego en posición de Aclamación y Presencia. 

“Un gran paso para la humanidad, un pequeño paso para el hombre”. 

EL COMPAS 

Es el símbolo de la Unidad Natural formada por el origen, la causa, el efecto y la esencia. Es el instrumento para la confección del círculo, la más perfecta de las figuras donde reúne sus extremos en dos puntos que se funden en el perímetro de su esencia. Gira en torno del punto que es el origen de la Manifestación y su superficie evoca la causa y el efecto de nuestros límites de voluntad y comportamiento donde las ambiciones humanas son controladas por la razón. El compás se asocia al símbolo de la Lógica que se basa en la estructura de la razón que modera nuestros actos más allá de nuestros mismos objetivos. Es la herramienta de la geometría, de la artes y de la más sublime de nuestras realidades, la arquitectura humana. 

Como entes pensantes y gregarios debemos entender nuestras respectivas fronteras morales e ideológicas las que jamás deben traspasarse. Es menester identificar el final de nuestros propios derechos hasta obligarnos a respetar los derechos ajenos. 

Por el contenido filosófico del compás el hombre debe entender el límite de sus ambiciones mismas para fortalecer el entendimiento, cultivar la inteligencia, entender la humildad, devaluar la arrogancia y enardecer la gratitud. 

Cuando el aprendiz masón haya construido su escuadra, estará en capacidad de trabajar en la estructuración del compás de sus aspiraciones. 

MARTILLO Y BURIL 

Tal vez dos de las herramientas más usadas en la construcción del hombre en su reconocimiento divino y su formación moral son el martillo y el buril. Recuérdese que el diamante en bruto debe tallarse para dar forma al valor intrínseco del material humano. Es la alquimia de lo divino hacia lo Divino, el ícono más sublime de la inmortalidad. 

El martillo simboliza la disciplina y la constancia de su desarrollo interior. Un alma sin disciplina es un alma errante colmada de objetivos sin metas y deseos insatisfechos que prolongarán su dolor y su ilimitada ambición en esta dimensión. Un ser inconstante se convierte en una fábrica de fracasos que más temprano que tarde se reflejaran en un manojo incontrolable de enfermedades tanto físicas como psíquicas. 

La ausencia de disciplina y de constancia en el hombre atentan contra la moral humana; su imagen se deteriora, su autoimagen se empaña, su verdad se ausenta y se anula la personalidad. 

La disciplina y la constancia conforman la perpendicular del poder, virtudes que se simbolizan en el Mallete o doble mazo de mando y obediencia que manipula el Muy Venerable Maestro de una Logia masónica para magnificar poder y exigir obediencia. 

El Buril va marcando el derrotero y grabando el carácter del tesoro humano que no es nada distinto a la paciencia multiplicada por las condiciones afectivas, dando como fruto sus rasgos propios de personalidad cuando se unen a sus rasgos físicos suavizados por un controlado temperamento en su quehacer profano. 

ESPADA Y MALLETE 

La espada ha sido tradicionalmente interpretada, desde el momento que el hombre comenzó a forjar el hierro como una herramienta de poder, incorporando sustancialmente un sentido intrínseco de prevención, más allá del ejercicio de la muerte en legítima defensa. 

La espada conjuga los cinco elementos de la naturaleza de tal manera que el elemento tierra es el génesis del acero, el fuego que le da la forma, el agua a través del cual se templa, el elemento aire de donde se ondea e impone y el espíritu de donde fluye y permanece la Esencia que sostiene la eternidad. 

Para los masones Élus Cohen, se diferencian dos tipos de espadas: espada plana de un filo y espada flamígera de doble filo. La espada plana simboliza los conceptos yang de poder y ying de virtud, las herramientas básicas de la protección que se empuñará siempre con la mano derecha en las T:.C:.I:., en la ritualística Mágica- Cohen, en las Ceremonias de Iniciación al candidato de primer grado, y en las ceremonias de meritocráticas exaltaciones para los QQ HH de la Orden. 

La espada flamígera simboliza en los dos lados idénticos el honor (yang) y la dignidad (ying) forjados con el fuego perenne que conforman el material que caracteriza al verdadero masón quien con experiencia y humildad haya alcanzado la más depurada de las maestrías. 

La espada flamígera nunca se envaina porque el fuego renueva eternamente la naturaleza; permanece dentro del taller al lado izquierdo del M:.V:.M:. quién la tomará con la mano del mismo lado en las T:.F:.M:. para abrir y cerrar los trabajos de Logia al invocar la presencia del G:.A:.D:.U:. – Así mismo, la porta el Guarda Templo en las T:.C:.I:. quién la empuñará siempre con las dos manos. 

El Mallete es el símbolo de poder del V:.M:. para imponer orden, resonar batería y aceptar o remover mociones. Se encuentra al lado derecho del Venerable y se usará con seguridad pero sin violencia pues el poder es el fruto de la razón y la semilla del entendimiento. Debe ser de madera y contorneado de brillo para expresar un reflejo armónico de justicia y armonía, la dicotomía sagrada de la decisión presente en las dos caras del mazo. 

Honor y Dignidad 

El Honor es el elemento más depurado a alcanzar de la divinidad humana. Más que una cualidad humana es la norma de vida de los dioses que enaltece al hombre para reencontrarse con la verdad, más allá de la moral y de la rectitud. 

Puede entenderse como el reflejo perfecto e inequívoco de la evolución superior y mientras la moral y la rectitud son virtudes a adquirir, ubicadas en la base de la simbología piramidal, el Honor es la esencia a alcanzar que siempre ha permanecido y permanecerá en el vértice. Los masones del mundo en su mayoría, aunque tenemos bien posicionado el concepto de honor cuando expresamos Honor y Gloria al G:.A:.D:.U:. , aún no hemos incorporado su luminosidad; el Honor no pertenece al universo de la forma sino a la esencia del YO SOY. 

La dignidad es un concepto más humano como una extensión de “digno” - expresión del merecimiento – o una actitud de altura en la acción. Cuando se asume la dignidad se entiende que la actitud involucra responsabilidad, seriedad y respeto. La Masonería exige en su filosofía de comportamiento y a través de su simbología que se mire con Honor hacia el Empíreo y se actúe con dignidad en todos los compromisos de la vida. 

Felas du Richard